miércoles, 28 de diciembre de 2016

Vamos juntos - Poemas de Mario Benedetti


 
Con tu puedo y con mi quiero   
vamos juntos compañero
    
compañero te desvela   
la misma suerte que a mí  
prometiste y prometí   
encender esta candela  
  
con tu puedo y con mi quiero   
vamos juntos compañero 
   
la muerte mata y escucha   
la vida viene después   
la unidad que sirve es   
la que nos une en la lucha  
  
con tu puedo y con mi quiero   
vamos juntos compañero    

la historia tañe sonora   
su lección como campana   
para gozar el mañana   
hay que pelear el ahora   

con tu puedo y con mi quiero   
vamos juntos compañero   

ya no somos inocentes   
ni en la mala ni en la buena   
cada cual en su faena   
porque en esto no hay suplentes   

con tu puedo y con mi quiero   
vamos juntos compañero    

algunos cantan victoria   
porque el pueblo paga vidas   
pero esas muertes queridas   
van escribiendo la historia    

con tu puedo y con mi quiero   
vamos juntos compañero.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

Corazón Coraza - Mario Benedetti



Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes donde quiera
pero existes mejor donde te quiero.

porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
 la noche pase y yo te tenga
y no.

Arte poética - Mario Benedetti



Que golpee y golpee
hasta que nadie
pueda ya hacerse el sordo
que golpee y golpee
hasta que el poeta
sepa
o por lo menos crea
que es a él
a quien llaman.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Mejor te invento - Mario Benedetti






Estás alicaído, estás dudando,
no te alcanzan las pruebas ni las preces,
cada Dónde te ofusca, y cada Cuándo

Recorres el confort, las estrecheces
que quedaron atrás y es razonable
que reclames la vida que mereces,

las ventanas en paz, el techo estable.
Pero yo, te confieso, prefería
(¿cómo querés hermano, que te hable?)

cuando tu vieja angustia estaba al día
con la amgustia del mundo, cuando todos
éramos parte en tu melancolía.

Sé qué polvos trajeron estos lodos
pero saberlo no es la mejor suerte.
Invetaré quién sos. De todos modos,

inventarte es mi forma de creerte.


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Todavía - Mario Bennedetti




No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Hasta mañana - Mario Benedetti


Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja
para la muerte que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño

que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido
 
por las malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?

Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.

No me lo digan cuando me despierte.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Hagamos un trato - Mario Benedetti



Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo   

si alguna vez   advierte
que la miro a los ojos  
y una veta de amor  
reconoce en los míos  
no alerte sus fusiles  
ni piense qué delirio  
a pesar de la veta 
o tal vez porque existe  
usted puede contar  
conmigo   

si otras veces  
me encuentra  
huraño sin motivo  
no piense qué flojera  
igual puede contar  
conmigo   

pero hagamos un trato  
yo quisiera contar  
con usted   

es tan lindo  
saber que usted existe  
uno se siente vivo  
y cuando digo esto  
quiero decir contar  
aunque sea hasta dos  
aunque sea hasta cinco  
no ya para que acuda   
presurosa en mi auxilio  
sino para saber  
a ciencia cierta  
que usted sabe que puede  
contar conmigo.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Táctica y estrategia - Mario Benedetti


Mi táctica es
mirarte
aprender como
quererte como sos 
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

El sexo de los ángeles - Mario Benedetti




Una de las más lamentables carencias de información que han padecido los hombres y mujeres de todas las épocas, se relaciona con el sexo de los ángeles. El dato, nunca confirmado, de que los ángeles no hacen el amor, quizá signifique que no lo hacen de la misma manera que los mortales.  

Otra versión, tampoco confirmada pero más verosímil, sugiere que si bien los ángeles no hacen el amor con sus cuerpos (por la mera razón de que carecen de los mismos) lo celebran en cambio con palabras, vale decir con las adecuadas.  

Así, cada vez que Ángel y Ángela se encuentran en el cruce de dos transparencias, empiezan por mirarse, seducirse y tentarse mediante el intercambio de miradas que, por supuesto, son angelicales.  

Y si Ángel, para abrir el fuego, dice: “Semilla”, Ángela, para atizarlo, responde: “Surco”. El dice: “Alud” y ella, tiernamente: “Abismo”.  

Las palabras se cruzan, vertiginosas como meteoritos o acariciantes como copos.  

Ángel dice: “Madero”. Y Ángela: “Caverna”.  

Aletean por ahí un Ángel de la Guarda, misógino y silente, y un Ángel de la Muerte, viudo y tenebroso. Pero el par amatorio no se interrumpe, sigue silabeando su amor. 

 Él dice: “Manantial”. Y ella: “Cuenca”.  

Las sílabas se impregnan de rocío y, aquí y allá, entre cristales de nieve, circulan el aire y su expectativa.  

Ángel dice: “Estoque”, y Ángela, radiante: “Herida”. El dice: “Tañido”, y ella: “Rebato”.  

Y en el preciso instante del orgasmo ultraterreno, los cirros y los cúmulos, los estratos y nimbos, se estremecen, tremolan, estallan, y el amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo. 



miércoles, 2 de noviembre de 2016

Mis Ojos Dicen

 

De repente te ves al espejo y ves en tus ojos que ha pasado por ti algo de vida. Cosas que hiciste. Cosas que viviste, y no te reconoces en tu pasado. No encuentras tu nombre en tu propia historia. No fuiste lo que eres.

Entonces piensas en huir. Entonces piensas que es más sencillo vivir la vida a campo traviesa. Te das cuenta que has buscado refugio en un lugar donde estás a merced de las armas del enemigo. Que lo que pase de aquí en adelante dependerá de todo menos de ti.

A veces uno quiere escoger otras pieles. Porque cuando estás solo es más sencillo mirarte al espejo y mentirte. Decirte que podrías ser otro aliento. Uno menos cansando. Uno más ligero. Una arruga menos. Un camino más sencillo. Una tarde más tranquila. Un sol más benevolente. Una tarde gris menos fría. Un invierno más cálido. Una lluvia que refresque y no un aguacero que ahogue. No un trueno ensordecedor. Pero del pasado ya no puedes huir. El pasado es tu cadena. Tu cadena más pesada y por más que quieras ser libre, nunca lo serás. El pasado es tu condena. Una condena de la que no existe absolución.

¿A dónde se va el deseo? Cuando la noche es negra. Cuando todo calla. Cuando hay un silencio que te grita, que te atormenta, que te ruega que escuches. Que te grita qué quieres. Que lo tienes que querer. Que prometiste. Que juraste. Que es tu destino.
Pero tu vida te muestra un camino donde lo que quieres no cabe. Y entonces esas promesas irán a vagar al lugar de tu alma donde no eres nadie. Y entonces tus ojos te dirán que la única salida es darle paso a la más dulce tristeza.

PD: No es de mi autoria, copiado de Ayúdame Freud

Pausa - Mario Benedetti


De vez en cuando hay que hacer
una pausa


contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana

examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa

y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.

lunes, 31 de octubre de 2016

Detente, sombra de mi bien esquivo - Sor Juana Inés de la Cruz



Detente, sombra de mi bien esquivo
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Si al imán de tus gracias atractivo 
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero,
si has de burlarme luego fugitivo?

Mas blasonar no puedes satisfecho
de que triunfa de mí tu tiranía; 
que aunque dejas burlado el lazo estrecho

que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía. 

 
 

lunes, 24 de octubre de 2016

Ya toda me entregué y di - Santa Teresa de Ávila


Ya toda me entregué y di,
y de tal suerte he trocado,
que mi Amado es para mí
y yo soy para mi Amado. 
 
Cuando el dulce Cazador
me tiró y dejó herida,
en los brazos del amor
mi alma quedó rendida;
y, cobrando nueva vida,
de tal manera he trocado,
que mi Amado es para mí
y yo soy para mi Amado. 
 
Hirióme con una flecha
enherbolada de amor,
y mi alma quedó hecha
una con su Criador;
Ya yo no quiero otro amor,
pues a mi Dios me he entregado,
y mi Amado es para mí
y yo soy para mi Amado. 
 

lunes, 17 de octubre de 2016

Cartas Para Claudia - Carta 20 - Jorge Bucay

 

Cierro los ojos y vuelo...

 Aparezco donde vos estás. Te veo.

 Me acerco.

 Te recorro con mis ojos. Más cerca.

 Te acaricio. Siento tu piel.

 Tus manos frías (hoy están frías). Te huelo.

 Mis labios rozan tu frente, Y vos ni te das cuenta.

 o quizás sí...

 Quizás en este momento estás pensando en mí sin saber por qué.

lunes, 10 de octubre de 2016

Y sin embargo, amor - Roque Dalton




Y sin embargo, amor, a través de las lágrimas,
yo sabía que al fin iba a quedarme
desnudo en la ribera de la risa.

Aquí,
hoy,
digo:
siempre recordaré tu desnudez en mis manos,
tu olor a disfrutada madera de sándalo
clavada junto al sol de la mañana;
tu risa de muchacha,
o de arroyo,
o de pájaro;
tus manos largas y amantes
como un lirio traidor a sus antiguos colores;
tu voz,
tus ojos,
lo de abarcable en ti que entre mis pasos
pensaba sostener con las palabras.

Pero ya no habrá tiempo de llorar.

Ha terminado
la hora de la ceniza para mi corazón.

Hace frío sin ti,
pero se vive.

lunes, 3 de octubre de 2016

Mi alma tiene prisa - Mario de Andrade




Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…

Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.


Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.

No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.

No tolero a manipuladores y oportunistas.

Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…

Sin muchos dulces en el paquete…

Quiero vivir al lado de gente humana, ...muy humana.

Que sepa reír de sus errores.

Que no se envanezca con sus triunfos.

Que no se considere electa, antes de la hora.

Que no huya, de sus responsabilidades.

Que defienda, la dignidad humana.

Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…

Gente a quienes los golpes duros de la vida, le enseñaron a crecer con toques suaves en el alma.

Sí…
tengo prisa… -por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…

Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.

Tenemos dos vidas y, la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una...

lunes, 26 de septiembre de 2016

La Agonia - Sully Prudhomme




Los que asistáis en mi agonia, no me digas nada. Hacedme escuchar una armonía cualquiera y moriré a gusto.

La música calma, encanta y nos desliga de las cosas de este mundo. Meced mi dolor, os suplico, pero no le habléis.

Estoy cansado de palabras, harto de escuchar lo que puede ser mentira. Prefiero los sonidos que no hay que comprender, que basta con sentirlos,

una melodía en que pueda sumirse el alma, y que me haga pasar sin esfuerzo del delirio al sueño y del sueño a la muerte.

Los que me asistáis en mi agonía,   No me digáis nada. Un poco de armonía me hará mucho bien y me servirá de alivio.

Iréis a buscar a mi pobre nodriza, que es hoy pastora de un rebaño, y le diréis que al borde de la tumba he tenido el capricho

de oír cantar, muy quedo, de su boca, una canción de antaño, monótona y sencilla, un aire conmovedor y suave que apenas necesita voz.

La encontraéis. La gente de las chozas vive mucho tiempo. Yo, en cambio, soy dueño de un mundo en el que rara vez se vive varias veces veinte años.

Nos dejaréis a los dos juntos, y nuestros corazones se unirán. Me cantara con voz temblorosa... y con su mano puesta en mi frente.

Entonces tal vez sea ella la única que siga queriéndome. Yo volveré a mi niñez, mecido por si canción de abuela hacia mis días primeros, 

para no sentir en mi última hora que se parte el corazón, para no tener que pensar, para que el hombre muera cómo nació el niño.

Los que me ayudéis en mi agonía, no me digáis nada. Hacedme escuchar una armonía cualquiera y moriré a gusto... 



lunes, 19 de septiembre de 2016

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos - Cesare Pavese



Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, amada esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo. 
 

lunes, 12 de septiembre de 2016

Idilio - Federico García Lorca


 

Tú querías que yo te dijera
el secreto de la primavera.

Y yo soy para el secreto
lo mismo que es el abeto.

Árbol cuyos mil deditos
señalan mil caminitos.

Nunca te diré, amor mío,
por qué corre lento el río.

Pero pondré en mi voz estancada
el cielo ceniza de tu mirada.

¡Dame vueltas, morenita!
Ten cuidado con mis hojitas.

Dame más vueltas alrededor,
jugando a la noria del amor.

¡Ay! No puedo decirte, aunque quisiera,
el secreto de la primavera.

 
 

lunes, 5 de septiembre de 2016

Las cadenas - Sully Prudhomme



   
Deseé amarlo todo y ahora soy desgraciado,
porque he multiplicado las causas de mis penas.
Innumerables lazos sutiles y dolorosos
unen mi alma a las cosas en todo el universo.

Todo me atrae al mismo tiempo
y con igual atractivo: lo cierto, por sus resplandores,
y lo desconocido por sus velos.
Un estremecido trazo de oro une mi corazón al sol,
y largos hilos de seda lo enlazan con las estrellas.

La armonía me encadena al aire melodioso,
la suavidad del terciopelo a las rosas que acaricio.
He hecho de una sonrisa cadena de mis ojos,
y de un beso cadena de mi boca.

Mi vida pende de esos frágiles lazos,
y estoy cautivo de los mil seres que amo.
A la menor sacudida que un soplo les imprime,
siento que se desgarra algo de mí mismo.



lunes, 29 de agosto de 2016

Píntame angelitos negros - Andrés Eloy Blanco



 

¡Ah mundo! La Negra Juana,
¡la mano que le pasó!
Se le murió su negrito,
sí señor.
—Ay, compadrito del alma,
¡tan sano que estaba el negro!
Yo no le acataba el pliegue,
yo no le acataba el hueso;
como yo me enflaquecía,
lo medía con mi cuerpo,
se me iba poniendo flaco
como yo me iba poniendo.
Se me murió mi negrito;
Dios lo tendrá dispuesto;
ya lo tendrá colocao
como angelito del Cielo.
—Desengáñese, comadre,
que no hay angelitos negros.
Pintor de santos de alcoba,
pintor sin tierra en el pecho,
que cuando pintas tus santos
no te acuerdas de tu pueblo,
que cuando pintas tus Vírgenes
pintas angelitos bellos,
pero nunca te acordaste
de pintar un ángel negro.
Pintor nacido en mi tierra,
con el pincel extranjero,
pintor que sigues el rumbo
de tantos pintores viejos,
aunque la Virgen sea blanca,
píntame angelitos negros.
No hay pintor que pintara
angelitos de mi pueblo.
Yo quiero angelitos blancos
con angelitos morenos.
Ángel de buena familia
no basta para mi cielo.
Si queda un pintor de santos,
si queda un pintor de cielos,
que haga el cielo de mi tierra,
con los tonos de mi pueblo,
con su ángel de perla fina,
con su ángel de medio pelo,
con sus ángeles catires,
con sus ángeles morenos,
con sus angelitos blancos,
con sus angelitos indios,
con sus angelitos negros,
que vayan comiendo mango
por las barriadas del cielo.
Si al cielo voy algún día,
tengo que hallarte en el cielo,
angelitico del diablo,
serafín cucurusero.
Si sabes pintar tu tierra,
así has de pintar tu cielo,
con su sol que tuesta blancos,
con su sol que suda negros,
porque para eso lo tienes
calientito y de los buenos.
Aunque la Virgen sea blanca,
píntame angelitos negros.
No hay una iglesia de rumbo,
no hay una iglesia de pueblo,
donde hayan dejado entrar
al cuadro angelitos negros.
Y entonces, ¿adónde van,
angelitos de mi pueblo,
zamuritos de Guaribe,
torditos de Barlovento?
Pintor que pintas tu tierra,
si quieres pintar tu cielo,
cuando pintas angelitos
acuérdate de tu pueblo
y al lado del ángel rubio
y junto al ángel trigueño,
aunque la Virgen sea blanca,
píntame angelitos negros.



lunes, 22 de agosto de 2016

No Te Dentengas - Walt Whitman


Versión de: Leandro Wolfson

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...